/23/
III HIDROGRAFÍA
[continuación]
Río Oyarzun.
El P. Larramendi le denomina Bertandegui (21) y el
doctor Isasti (22) río Lezo. Nace muy cerca de los linderos de Navarra.
Recibe su caudal de los manantiales que brotan á la parte Occidental de la
Peña de Aya y á la parte Oriental del monte Urdaburu, cuya cumbre sirve de divisoria á las cuencas del río Oyarzun y del Urumea. Dejando á su derecha, en la
falda de Urkabe, la parte urbana de la jurisdicción municipal del Valle

Puente sobre el río Oyarzun, en Rentería
de Oyarzun, pasa por la villa de Rentería, no sin recibir antes de llegar á
ella las aguas que bajan de las estribaciones orientales de Urdaburu, como se
había engrosado antes en el barrio de Iturrioz con las que descienden de los
altos de Zuria, situados al Oriente del mismo Urdaburu, entre este monte y el de
Biandiz. El río Oyarzun es de muy corto curso, á cuya circunstancia obedece el
nombre con que le distingue el P. Larramendi, y desemboca en el Cantábrico por
la célebre y pintoresca bahía de Pasajes, que forma un estrecho brazo de mar,
abierto entre los montes de Jaizkibel y Ulia. Su nombre y el del valle de donde
lo ha tomado, evocan el recuerdo de la antigua y famosa Olearso, tan
mencionada por los historiadores y geógrafos romanos.

Puente de Loyola
sobre el río Urumea
/65/ Se ha escrito mucho acerca de la situación de los ríos Magrada y
Menlasco, á quelos geógrafos citados hicieron referencia al hablar del pueblo de Oeaso ú Olarso, que se supone enclavado en el actual territorio de Guipúzcoa,
hallándose divididos los pareceres de los que se han ocupado de este particular acerca de si con dichos nombres quisieron significar el Bidasoa, el
Oyarzun, el Urumea ó el Oria. Gorosabel (23) asienta su opinión de que la ciudad
de Oeaso de los romanos, era el Valle de Oyarzun, que en aquel tiempo se
extendía desde el Bidasoa hasta el canal de Pasajes, y que el río Magrada de
Mela es el Bidasoa y el río Menlasco de Ptolomeo el río Oyarzun. ,
Río Urumea.
Tiene su nacimiento en territorio navarro, más allá de Goizueta, en el Valle de Basaburua menor
(24). Las aguas que caen á la parte
meridional de Biandiz, le enriquecen uniéndose con él, especialmente las que,
formando el río de Añarbe, movían la antigua y famosa ferrería de Artikutza,
hoy centro de importante explotación industrial de maderamen y minerales.
Describe numerosas curvas, y con un declive muy acentuado que acelera la rapidez
de su corriente y contribuye á la limpidez de su caudal, penetra en Guipúzcoa
por un hondo, estrecho y fragoso valle, abierto entre el monte de Urdaburu al N., y el de Adarra al S. No fueron pocas las ferrerías á que dió movimiento el
Urumea cuando no sé conocía en este país otro modo de elaborar el hierro que
el que se empleaba en aquellos establecimientos industriales. Desde
las inmediaciones de Fagollaga, las pendientes del río se suavizan
considerablemente, y su curso es navegable para gabarras y embarcaciones
planas. El curso del Urumea desde Pikoaga, que está en la frontera de Navarra y
Guipúzcoa, y aun desde mas allá hasta Hernani, es casi rigurosamente paralelo
a la carretera que pone en comunicación a ésta última villa con la navarra de
Goizueta. Desde Hernani continúa el Urumea á Astigarraga, pasando bajo el puente
de Ergobia, y ya el trayecto que inedia hasta su desagüe en el Cantábrico por
la imponente barra de la Zurriola en San Sebastián, lo recorre deslizándose
suavemente y casi sin declive, y describiendo grandes ondulaciones á través de
una vega que, si no muy extensa, como no lo es ninguna de las que se encuentran
en el accidentado suelo guipuzcoano, es de las más apacibles y pintorescas y
forma el ameno Valle de Loyola, tan conocido por los turistas que visitan á la
capital guipuzcoana. Desde aquí se organizan giras fluviales que llegan á
Astigarraga. La cuenca del Urumea es reducida, y sus afluentes son de tan escaso
caudal que apenas .si merecen nombre de arroyos.
/66/ Río Oria.

El río Oria en
Tolosa
Este río es el de mayor longitud, el más caudaloso de la Provincia y el que
recibe afluentes de más importancia. Una de las corrieptes que contribuye á la
formación del río Oria y que es considerada como origen de éste
(25), nace en el
puerto de San Adrián, y la constituyen los arroyos de Latsaen y de Otzaurte,
que vienen á unirse en Zupichoeta para tomar desde este punto la denominación de
río Oria. Existe la particularidad de que al E. proximamente del túnel de San
Adrián nace el río Alzania en un manantial, cuyo caudal de agua en invierno es
de 100 litros por segundo y 14 en verano. Parte de este caudal es conducido por
medio de un canal de 300 metros de largo próximamente, al arroyo de Latsaen,
para aumentar el caudal del río Oria, sin que se sepa cuando se hizo esta
derivación, pero el hecho importante es que los usuarios del río Oria disfrutan del beneficio de
estas aguas sin reclamación de nadie y en virtud de derechos que han adquirido ya por prescripción. Las
aguas del río Alzania van al Mediterráneo y
las, del Oria al Cantábrico, con lo cual queda dicho que los orígenes del Oria están en la divisoria de ambos mares. La venta vieja de Otzaurte,
que se /67/ hallaba situada en la divisoria, vertía las aguas de uno de los faldones de
su tejado al Mediterráneo y las del otro al Cantábrico.
La circunstancia especial de hallarse tan próximos los orígenes de dos ríos que conducen sus aguas, el Oria al Cantábrico y al Mediterráneo el de Burunda, que después toma el nombre de Araquil, é incorporándose con el Arga
desagua en el Ebro, cerca de Alfaro, ha hecho que este punto se haya explorado
minuciosamente con el objeto de hacer comunicables los dos mares.
No sabemos si el, año 1596, cuando se trató en la Diputación de hacer
navegable este río desde Orio hasta Tolosa, valiéndose al efecto de la pericia de
los ingenieros Fratin y Tiburcio Spanoqui, ó más tarde, cuando en las juntas de
Motrico de 1750 y de Tolosa de 1751, se nombraron comisionados que estudiasen
los medios de hacer navegables los ríos de Guipúzcoa, se llegó á ver la
posibilidad de realizar proyecto tan magno como el de la unión de los dos mares,
utilizando la favorable circunstancia que para este objeto concurría en la
vertiente septentrional de la sierra de Aitzgorri. La primera vez que se dió al
público esta noticia, que nosotros sepamos, fué en un escrito que apareció en
1807 firmado por el arquitecto don Joaquín Ignacio de Zurizunegui
(26).
Enterado de su contenido don José Mariano Vallejo, se personó en el mismo lugar,
y cerciorado de la exactitud de las referencias de Lemaur, después de bien
estudiados los orígenes y curso de los manantiales que nacen en aquel paraje del
monte Aitzgorri, lleno de júbilo y alegría, señaló en piedras y árboles las
marcas que había de tener presentes en trabajos ulteriores, y mandó poner en un
haya su nombre y el de sus acompañantes, en esta forma: iFeliz hallazgo!
Vallejo, Robres, Resusta, Junio 19 de I829.
En la importante obra que publicó Vallejo cuatro años después
(27) se ocupó
extensamente de este hallazgo, ilustrando su trabajo con croquis detalIados
de la situación de los manantiales, curso del canal en proyecto, trazado /68/ de los ferrocarriles que podrían construirse para poner este canal en
comunicación con Madrid, etc.
Todavía en nuestros tiempos, hubo nuevos proyectos de canalizar este río. El
año 1852, el Ingeniero de Caminos y Canales de esta provincia D. Manuel
Peironcelly, comisionado al efecto por el Ayuntamiento de Tolosa, presentó un
estudio de canalización de este río entre dicha villa y San Sebastián.
En su Memoria dice que el valle por donde corre el río es bastante ancho y
recto hasta Andoain. Que á partir de este punto, pueden seguirse dos direcciones
hasta San Sebastián: una por el valle del Oria, Teresategui, San Sebastián, y
otra por Baskardo, Hernani, Astigarraga, San Sebastián. Opta por este segundo
trazado.
Se detiene á examinar si convendría hacer un canal artificial en todo el
trayecto que separa á San Sebastián de Tolosa ó si podrían aprovecharse para la
navegación los cursos de agua que se encuentran en la dirección del trazado, y
se inclina por el primer medio.
Vista la conveniencia de que se haga un canal y de que éste vaya por Hernani, la línea que traza es la
siguiente: Aguas arriba de Tolosa, por
donde está el puente de la fábrica de papel «La Guipuzcoana», se levantaría una
presa de toma de agua de diez pies de altura, y por medio de un canal que
atravesase la carretera, se conducirían las aguas al depósito ó embarcadero que
debería establecerse en la vega próxima á la actual estación del ferrocarril
del Norte. Después, seguiría la línea por detrás del convento de San Francisco,
por la calle de la Rondilla, al par de la fábrica de papel «La Esperanza», y sin
dejar la orilla izquierda del río, continuaría hasta Andoain. Entre esta villa
y Bascardo, se pasaría el río Oria con un puente-canal, y dirigiéndose hacia Kale-chiki,
seguiría próximamente la dirección de la antigua carretera hasta el alto de
Azkonobieta, donde se salvaría la divisoria de aguas por medio de un túnel de
2.833 pies de longitud, para descender enseguida por la cañada que hay á la
derecha de Urnieta hasta el barrio de Portu, debajo de Hernani, que se halla en
las vegas del Urumea. Desde aquí, el canal seguiría por la izquierda de este río
hasta Olazabaldegui, en donde pasaría á la orilla derecha con un puente-canal
para atravesar con un túnel de 774 pies el alto de Piñueta y salir al arenal
que había aguas arriba del puente de Santa Catalina, que sería en las
proximidades de la actual estación del ferrocarril del Norte, donde debería
establecerse el embarcadero, dándose así la coincidencia singular de que
se destinaran para embarcaderos y centros de tráfico de la vía pluvial, los dos
puntos donde pocos años más tarde se habían de establecer, por la compañía del
ferrocarril, las , dos estaciones que habían de servir para idéntico objeto en
la vía terrestre.
En el caso de que se quisiera desembocar el canal en la misma bahía de , San
Sebastián, podría atravesarse el río por segunda vez, por encima del puente de
Santa Catalina, lo cual costaría mucho, y sino seguir por la margen /69/ izquierda del río, desde Olazabaldegui
hasta el barrio de San Martín,
que no costaría menos, y de lo contrario hacer dos esclusas en las dos orillas
del río, una enfrente de otra, con el objeto de atravesarlo por su mismo lecho,
proyecto este el más económico, pero sólo utilizable para hacer la travesía en
mareas altas.
Se podría también aprovechar el Urumea para la navegación, haciendo
desembocar el canal en el caserío Goyar-chiki, hasta cuyo punto se navegaba
fácilmente en aquel tiempo, con gabarras á media marea, y para evitar el, largo
rodeo que el río presenta poco antes del fin de su curso, podría hacerle una cortadura en subterráneo, debajo de la cuesta de Piñueta. Este canal,
según el proyecto de Peironcelly, hubiera necesitado cerca de 40 esclusas, y
tenia un presupuesto de 6.530.000 pesetas.
Al mismo tiempo presentó Peironcelly un trazado de ferrocarril de Tolosa
á San Sebastián, cuyo coste ascendía á 5.261.500 pesetas.
Ambos proyectos quedaron en suspenso, cuando se inició la idea de la
construcción del ferrocarril del Norte, que había de unir las dos poblaciones á
que hemos ido haciendo referencia.
De Zupichoeta baja el río Oria por las villas de Cegama y Segura, y pocos
kilómetros después de haber atravesado esta última, se enriquece por su margen
derecha con el caudal que forma la regata ó arroyo de Ursuarán, que baja de la
parte septentrional del puerto de Echegarate, y viene siguiendo casi
paralelamente la carretera que desciende desde aquel puerto, y pasando por
Idiazábal, se une en la venta de Jerónimo con la carretera que viene de Cegama y Segura, como el arroyo expresado se une con el río Oria. Por la
orilla izquierda entran !as aguas de lossub-afluentes Troy y Oria, que se unen
en Mutiloa.
Pocos kilómetros más abajo, en el puente de Ancizar, se une al Oria otra
corriente de alguna importancia, formada por varios caudales de agua que proceden
de Gaviria y de Ormaiztegui. Uno de los arroyos de que esta corriente se
alimenta, nace en el alto de Eizaga, muy próximo al río Urola, que pasa por la
villa de Zumarraga, que apenas distará 500 metros. A esta corriente, así como á
la que baja de Cegama, se las conoce con el nombre de Oria, y existe la
circunstancia de que en jurisdicción de Ichaso, y en territorio cuyas aguas
afluyen á esta corriente á que nos referimos, hay un caserío denominado Oria, y
hasta este apellido ha sido asaz conocido en aquella zona. Este arroyo baja con
rápido declive por Santa Lucía y el barrio de Alegria de Arería, y en
Ormaiztegui se une con el río Eztanda, que baja de la parte de Gaviria y tiene su
nacimiento en un manantial intermitente que brota á veces con ímpetu y en
otras ocasiones se seca. Este manantial está situado en el barrio de Aztiria y baja después el
río por el Valle de Ugaran á Ormaiztegui. El puerto de Atagoiti, situado entre Gaviria y Legazpia, sirve por aquí de divisoria entre
las cuencas de los ríos Oria y Urola. Desde Ormaiztegui siguen unidas las aguas
/70/ que proceden de Eizaga y las que provienen de Gaviria, y en
Salvatore, poco
después de entrar en la jurisdicción de Beasain, reciben por su parte izquierda
las que se derivan de Astigarreta y Arriarán, las cuales constituyen un arroyo
de escasa importancia.
Una vez engrosado en Ancizar el caudal del río Oria con todas estas
corrientes, además de las ya indicadas antes como nacidas en las estribaciones
septentrionales de la sierra de Aitzgorri, y en los altos de Ursuarán y puerto
de Echegarate, sigue su curso en dirección al N., y continúa enriqueciéndose con
el tributo que le prestan varios afluentes que se suman á él por la orilla
derecha. Tales son los que á continuación se citan: el río Agaunza, que nace en
el puerto de Lizarrusti y atraviesa toda la extensa jurisdicción de Ataun y el
concejo de Lazcano, hasta unirse con el Oria en Urbieta, á la salida de Beasain en dirección
a Villafranca; el río Amundarain, que tiene su origen en una
de las faldas de la sierra de Aralar, y pasando por la villa de Zaldivia, vierte
sus aguas en el Oria no lejos de Villafranca, entre esta villa y la de lchasondo;
el arroyo que recoge las aguas de la Parte de Gainza y de Baliarrain y pierde
su existencia propia en la ferrería de Bostontza; en donde se agrega al río de
que venimos hablando; el río Amezqueta, que baja de la montaña de lrumugarrieta
en la sierra de Aralar, y pasando por la misma villa de Amezqueta, y recogiendo
en el río de Ugarte el arroyo que procede de los montes de Bedayo, lindantes
con Navarra, llega á unirse con el Oria en la villa de Alegría; el río
Araxes, que nace en Navarra, más arriba de los baños de Betelu, y encerrado en
un hondo y estrechísimo valle, sigue su curso hasta muy cerca de Tolosa, en
donde, después de haber bañado los términos de Lizarza, vierte su caudal también
en el Oria, casi á la entrada de la importante villa guipuzcoana de Tolosa, en
el punto llamado Yurreamendi. El monte Otsabio sirve por el mediodía de divisoria
entre la cuenca de este río Araxes y la del río Amezqueta, que está más al Sur.
Este río Araxes, por su nombre idéntico al de un río de la Armenia, y por
proceder de la sierra de Aralar, denominación parecida á la de Ararat, ha
aguzado no poco el ingenio de muchos anticuarios y etimologistas que quieren
tomar de aquí argumento para explicarse la procedencia de las gentes que pueblan
el territorio vasco. El río Eldua ó Elduarain, que otros conocen por Berastegui, sin duda porque nace no lejos de esta villa, y cerca de la frontera
de Navarra, baja con pendientes rápidas siguiendo paralelamente á la carretera
que va en dirección á Tolosa, y atraviesa por Elduayen, Serrobi é Ibarra, hasta
unirse con el Oria en et mismo Tolosa. El río Leizarán, que nace en Navarra más
allá del puente de UrtoJ que e!? el que sirve de límite con Guipúzcoa por la
parte de Berastegui, desciende por un valle situado entre el monte Uzturre at S.
y el Adarra al N., por una comarca en la que abundan los productos forestales
y no desprovista de riqueza minera, hasta sumarse con el Oria en la villa de
Andoain. En el curso del Leizarán hubo en otros tiempos importantes ferrerías,
como /71/la de Plazaola, próxima á Berastegui, la de Ameraun, la de lnturia, la de
Olloki, la de Olaberri y la de Olazar. Hoy recorre sus márgenes un ferrocarril
minero, y se explotan sus saltos de agua, que suponen una gran fuerza
hidráulica, por una poderosa Compañía que la transforma en energía eléctrica y
la transporta á considerables distancias. Estos son los afluentes más dignos de
mención que recibe el Oria por su margen derecha.

El río Oria en
Lasarte
En cuanto á los que ingresan su caudal por la orilla izquierda, son todos
ellos de muy reducido curso. Citaremos, sin embargo, los que, procedentes de las estribaciones de Murumendi, forman la regata de Arriarán entre
Ormaiztegui y Beasain, y la de Mariarás entre Beasain y Villafranca; el que
recoge las aguas de la parroquia de Santa Marina de Arguisain y desciende á
Santa Marina de Legorreta, en donde se confunde con el Oria. El de Otsarain, que
nace poco más arriba de Albistur, y se agrega al Oria en la fábrica de papel de
Otsarain, antigua ferrería existente entre Alegría y Tolosa. El monte Hernio
sirve, por este lado de Albistur, de divisoria entre las aguas del Urola y del
Oria, pero es de advertir que las que se forman en la meseta de Vidania y aun
las que nacen en las praderas que se encuentran entre Santucho y la parroquia de
Santa Marina, y que hace poco tiempo han sido atravesadas por el camino
vecinal que ha puesto en comunicación á Santucho con la Universidad de Beizama,
buscan su salida por unos sumideros. En Villabona recibe el /72/ Oria por su margen izquierda el arroyo procedente de la parte de Asteasu,
formado por las aguas que se derivan de la vertiente oriental de Hernio por esta
parte, y que descienden ora por Larraul, ora desde el monte Gazume por cerca de
Andatzarrate. Ya las. aguas que nacen salvado el puerto de Andatzarrate van
tambIén al Orla, y se le agregan por su margen Izquierda, pero no en Villabona
ni en sus inmediaciones, sino en el mismo puerto de Orio y á muy pocos
kilómetros de unirse con el Cantábrico.
La dirección del Oria varía según los territorios que va atravesando. La
corriente que procede de Cegama y Segura hasta Ancizar, sigue una dirección casi
SN. con alguna inclinación al E. La que viene del alto de Eizaga, describe Una
curva bastante grande, pero el eje de la misma es OE. De Ancizar á Alegría, el
río lleva un rumbo SO. NE., y desde Alegria hasta Lasarte casi SN. En Lasarte
tuerce bruscamente y toma una dirección EO. hasta mezclarse con el mar. De las
tres ramificaciones que vienen á engrosar el caudal de aguas del Oria en su
origen, baña una de ellas las villas de Cegama y Segura, otra la de ldiazábal, y
la tercera las de Zumarraga, Ezquioga, Ichaso, Gaviria y Ormaiztegui. Una vez en
Beasain, atraviesa loe pueblos de Villafranca, Arama, lsasondo, Legorreta,
lcazteguieta, Alegría, Tolosa, Villabona, Andoain, el barrio industrial de Oria,
que pertenece á Urnieta, Lasarte, que pertenece á Hernani, Usurbil y Orio. Las
pendientes de este río sólo son rápidas en su parte superior, ó sea desde su
nacimiento hasta Beasain. Sus aguas dan vida á multitud de industrias. Solo es
navegable hasta 6 kilómetros más arriba de su desembocadura, en donde estuvieron
en otro tiempo los renombrados astilleros de Aguinaga, en los que floreció no
poco la construcción naval, favorecida por la gran riqueza de árboles adecuados
que producía la vecina montaña de lrisarri. El señor Adan de Yarza llama al Oria
río conquistador como se verá después al hablar del lbaiederra, afluente del
Urola.
Río Urola.
Nace este río en la vertiente septentrional de la sierra de
Aitzgorri. Se forma con las regatas Brinkola y Barrendiola, que se unen en la
ferrería de Olazarra. Brinkola-erreka está constituido á la vez por tres arroyos:
el Pagola-erreka, que nace en forma de chorro en el monte de Urkamendi; el Ayerdi-erreka,
que nace también en forma de chorro en el monte Pikandi, y el Alzola-erreka, que
nace igualmente en forma de chorro en el monte de su nombre, todos tres en
jurisdicción de Legazpia. La regata Barrendiola brota debajo de las minas de
Katabera, en el monte llamado lturribeltz, en forma de surtidor en burbujas,
que dá unos ocho litros de agua por segundo. Este monte pertenece así mismo á
la jurisdicción municipal de Legazpia. Quizás por razón de sus orígenes,
situados, como se vé, en término de este pueblo, fué antiguamente conocido el
río Urola con el nombre de río de Legazpia. Así se le llama en documentos
varios del siglo xv y así le denomina también Balbuena en su célebre poema El Bernardo.
/73/ Unidas en la ferrería de Olazarra las diversas corrientes que constituyen el
río Urola, sigue éste en dirección al N. pasando por Legazpia que queda á su
izquierda, y atravesando luego entre las villas de Zumarraga y Villarreal,
situadas á derecha é izquierda respectivamente. Desde allí hasta Azcoitia vá
encerrado entre montañas de rapidísimo declive, que no dejan espacio más que
para el paso del río y el de la carretera. En Azcoitia cambia bruscamente al O.
NO., por obligarle á ello la elevada montaña de Izarraitz, que se yergue

El río Urola á la
entrada de Zumarraga
al N., y entre aquella villa y la de Azpeitia, forma una linda y plácida
vega que goza de extraordinario renombre por hallarse enclavado en ella el
santuario de Loyola. En Azpeitia se une al Urola, por su margen derecha, el río
Urrestilla ó Ibaiederra (28) que nace en el puerto de Mainduria, cerca de Astigarreta, y recibe por su izquierda las aguas de la regata de Araz,
procedentes del monte de Pagochoeta, y por su izquierda, y en el punto de
Landeta, las de la regata de Regil (*), que se desprenden de la vertiente occidental
del /74/ monte Hernio. Desde Azpeitia sigue el Urola en dirección al N. hasta pasar
por Cestona y llegar al barrio de Iraeta, en donde comienza á describir varias
ondulaciones hasta mezclar sus aguas con las del mar. Poco después de Iraeta,
y al pasar por Chiriboga, en donde hay casa solariega que produjo no pocos
hombres ilustres, y molino convertido hoy en fábrica de cemento, recibe el Urola
las aguas de Alzolaras-erreka, formado por las corrientes que se desprenden de
las montañas que se extienden como derivaciones del Hernio en dirección á
Aizarna; el monte Pagoeta, en que se halla la cumbre de Indamendi,es el que por
la parte de Urdaneta y Alzola sirve de divisoria á las cuencas de los ríos Urola
y Oria. Las aguas que proceden de la vertiente occidental de Gazume, y que se
derraman por la parte septentrional de la venta y alto de Etumeta (las de la
parte meridional van á engrosar el arroyo de Rejil), vienen por Erdoizta abajo,
á confundirse con las del Urola, en Lasao, en donde los marqueses de San Millán
tienen una magnífica posesión. Lasao está entre Azpeitia y Cestona, casi
equidistante de ambas villas. En Aizarna las aguas desaparecen por unos
sumideros para venir á brotar de nuevo; en el punto de Amabi-iturrieta, en la
orilla del río, cerca del acreditado balneario de Cestona. Ya en Zumaya, dos
kilómetros antes de confundirse con el Cantábrico, el Urola aumenta su caudal
con el de otro tributario suyo, que se le agrega por la margen izquierda; la
regata de Narruondo, que nace en la falda septentrional del monte de Endoya y
del de Anduz, no lejos del barrio de Arrona, y desde este barrio viene siguiendo
casi la misma dirección de la carretera que une á Iraeta con Zumaya: el alto de
Iraro, es el que impide que estas aguas vayan á verterse en el Urola en Iraeta
y no en Zumaya. Entre las corrientes que constituyen esta regata, hay alguna
que nace no lejos de Iciar, al pie de la venta de Santuarán. El monte Anduz y
sus prolongaciones hasta la costa, son los que aquí separan la cuenca del Urola de
la cuenca del Deva, como más al mediodía es el monte de Izarraitz, que se enlaza con aquellos. El Urola
solo es navegable desde el mar hasta Oiquina (29), á donde habrá cinco
kilómetros de distancia. Poco más abajo de Oiquina, y en jurisdicción de Cestona,
se encuentra la antiquísima lonja de Bedua, famosa en otros tiempos hasta el
punto de. dar su nombre al río, según se ve en documentos antiguos del archivo
municipal de Zumaya, en los que se aplica la denominación de río Bedua al río
Urola. Las pendientes de este río son muy rápidas en la parte alta de su curso;
desde Zumarraga hasta la desembocadura calculó el señor Adan de Yarza que la
pendiente media es de 0 m 01 por metro.
Río Deva.
En las altas praderas de Anguta, situadas en la falda meridional de Guipúzcoa, á la falda del monte Galzakorta, que cae hacia O.
y donde
se hallan los mojones de Álava, brota un pequeño arroyo que, tomando /75/ por el declive del terreno rumbo hacia el N., corre por territorio
guipuzcoano al punto llamado lruerreketa, donde enriquecen su exiguo caudal
otros dos regatos, y, juntos los tres, baja hasta las Dorlas con su caudal
aumentado. En la opuesta vertiente del mismo Galzakorta, que cae hacia SE.,
surge otro arroyuelo, que corriendo por Artabilla se une al anterior en las
Dorlas, poco antes de la villa de Salinas de Léniz, dando así origen al Deva en
el expresado punto de confluencia. La cuenca que le rodea, cerrada hacia Alava
como curva de herradura, ofrece una profunda oquedad. A su margen izquierda se
alza la casería Okendo, cuna de este ilustre linaje. A la derecha, el santuario
venerando de Nuestra Señora del Castillo (Andra Mari Dorletakua).
Confluencia del
río Deva con eI Ego, en Malzaga. [Fotografía no disponible]
Este río, que tiene en los primeros kilómetros de su curso una pendiente
muy rápida, atraviesa los pueblos de Salinas, Escoriaza y Arechavaleta, que
forman el valle de Léniz, aumenta su caudal con el de varios arroyos que por
una y otra margen se le agregan, y al llegar á la importante villa de Mondragón, recibe por la orilla izquierda el río Aramayona,
que procede del
valle alavés del mismo hombre, y que recogiendo las aguas que vierte la Peña
de Udala por su falda meridional, rasa por el antiguo balneario de Santa
Agueda, en donde hoy se halla establecido el manicomio /76/ provincial. Desde Mondragón sigue el Deva su camino en dirección al NE.,
y en San Prudencio se suma á el otro afluente de relativa consideración: el río
Aranzazu, que nace entre las peñas de Elguea y Aitzgorri, y abriéndose paso por
la estrecha garganta de Urrejola, riega los campos de la villa de Oñate. Más
adelante, y al entrar en Vergara, ve el Deva engrosado su caudal con el del
arroyo que, descendiendo del alto de Descarga y dirigiéndose al O., atraviesa
por Anzuola. Poco más abajo de Vergara recibe el Deva otros dos afluentes de
poca importancia: por la derecha el que baja desde el alto de Elosua (en donde
había castillo famoso en los días de Alfonso VIII de Castilla) , y por la
izquierda el que procede de Elgueta y desciende por el barrio de Ubera. Al
llegar al barrio de los Mártires, entra el río en unas angosturas que bien
pueden llamarse desfiladeros, y abriéndose difícilmente paso por entre las
montañas que á uno y otro lado pretenden detenerle, sigue por Placencia, y en Malzaga se le suma el río Ego, que se le une por la margen izquierda y que
tiene su origen en Vizcaya. no muy separado, de la anteiglesia de Mallabia,
desde donde viene a Ermua, y de aquí á Eibar para continuar su curso' hasta Malzaga.
La dirección que sigue el Ego es casi de O. á E. El Deva, desde
Placencia hasta Elgoibar, describe una gran curva en dirección al E., única manera
de salvar las dificultades que opone a su paso el monte de Muskirichu,
que se levanta sobre aquellas dos villas, ó sea sobre las de Placencia. y Elgoibar.
Desde esta última hasta la de Deva que es la que lleva el nombre del río,
atraviesa éste el barrio de Alzola, notable por sus aguas minerales, y el de
Mendaro, y en este último recibe por su derecha el tributo del arroyo Kilimón;
que nace en la vertiente occidental de lzarraitz, y ofrece la particularidad de
brotar de una fuente intermitente, que alguien, más arrastrado por la fantasía
que ajustado á la verdad histórica, quiso identificar con las Tamaricas de
Plinio.
Desemboca el Deva en el Cantábrico por la villa que ostenta igual nombre, y
aunque antes era navegable para embarcaciones planas y de poco calado hasta
Alzola, distante 10 kilómetros, hoy no lo es más que hasta Mendaro, por
haberse levantado en este último punto una presa, con objeto de aprovechar su
fuerza para: la producción de luz eléctrica y para la trasmisión de energía.
El río Deva, que en los comienzos de su curso tiene un declive acentuadísimo,
disminuye considerablemente estas pendientes desde la villa de Vergara hasta el
mar. El valle por donde corren sus aguas es muy estrecho y muy hondo. Sus
orillas se hallan mucho menos altas que las del Urola, por ejemplo, en los puntos que se hallan situados á igual
distancia del mar, dicho se está que con excepción de los próximos á la desembocadura,
pues ya se sabe que allí el nivel ha de ser el mismo con muy corta diferencia.
/77/ Descritos ya los principales ríos de Guipúzcoa
(30), sólo nos resta fijarnos
en que tres de estos ríos (el Oria, el Urola y el Deva), llevan por lo general una dirección aproximada de S. á N. Estos tres ríos tienen su origen en la
cordillera que sirve, no sólo de límite á Guipúzcoa por su parte meridional,
sino de divisoria á las aguas del Mediterráneo y del Cantábrico: es la sierra.
de Aralar, que por el puerto de San Adrián se enlaza con la de Aitzgorri y corre
después hacia el OE., formando á manera de continuación de esta última la de Aloña y la de Zaraya. El puerto de Arlabán no es más que una depresión de esta
última. Merece consignarse la particularidad, ya anotada por el señor Adan de
Yarza en su Descripción geológica de Guipúzcoa, de que á partir del
puerto de San Adrián, no es ya el eje de la cordillera la divisoria de aguas
«sino que ésta aparece constituida por la sierra de Elguea, situada más al
mediodía y de elevación mucho menor (1.154 metros), quedando entre ambas una
profunda hondonada, cuyas aguas encuentran salida por las estrechas gargantas de
las peñas de Aloña y Zaraya, filtrándose otras por las oquedades de la caliza,
que es la zona dominante en aquellos agrestes lugares».
El límite oriental de Guipúzcoa no coincide con la divisoria de aguas; como
que, no ya el Bidasoa y el Urumea, sino también el Leizarán y el Araxes,
tributarios del Oria, nacen en territorio navarro. Respecto del Bidasoa, ya
hemos advertido que río baña á Guipúzcoa más que en los trece ó catorce
kilómetros últimos de su curso. Solo es río guipuzcoano. porque por Guipúzcoa
encuentra su salida al mar: por lo demás, puede considerársele más bien como río
de Navarra (31).
Aparte de los proyectos que se acariciaron antiguamente de hacer navegables
los ríos Bidasoa, Urumea y Oria, en tiempos más cercanos á los nuestros,
/78/ á consecuencia de la R. C. que se despachó en Aranjuez el 28 de Junio
de 1749 para la repoblación de los montes de Guipúzcoa, trataron las Juntas de
Motrico y de Tolosa de' los años de 1750 y 1751, de estudiar los medios que
pudieran emplearse para la más fácil extracción del maderamen de nuestros
bosques, utilizando al efecto los ríos y poniendo á éstos en condiciones de
poder navegar por ellos. No tenemos noticias de que se llevase á cabo ninguna
obra encaminada á ese fin, pero si no se realizaron aquellos buenos propósitos
de nuestras Juntas, por razones de carácter económico, sin duda alguna. se
sostuvieron al menos expeditas las rías hasta donde llegaban las aguas del mar(32) y en disposición de ser utilizadas en provecho del bien común, lo cual no
se hace hoy, pues vemos que se construyen presas y puentes en las rías de
Guipúzcoa con perjuicio de muchos, impidiendo con las primeras que las aguas del
mar lleguen hasta sus límites naturales, y obstruyendo con los segundos, por no
tenderlos en las debidas condiciones, el que puedan pasar por debajo de ellos
las embarcaciones de alguna importancia.
Pesca.
Además de los pescados que entran por el mar y viven en las rías,
de los cuales ya nos hemos ocupado al hablar de la ría Bidasoa, como habitantes
de agua dulce en los ríos de Guipúzcoa, citaremos la anguila, barbo, trucha,
cangrejo, loina, coto y bermejuela (33). Debemos advertir, sin embargo,
que
no todos estos pescados se encuentran en todas las aguas de la provincia: Los
más generales son la anguila, el barbo y la bermejuela, que en la lengua del
país se .llama eskallua. La trucha gusta de las aguas frías; el coto, que en vascuence llaman mazkarra y también zerboa, habita
debajo de las piedras, en agua corriente, y el cangrejo y la loina se consideran
de reciente importación, no se hallan en todos los ríos de Guipúzcoa. Estos
dos pescados abundan extraordinariamente en los riachuelos de Ormaiztegui, y
aunque la loina parece susceptible de habitar en cualquier clase de aguas, no
así el cangrejo, con el cual se han hecho pruebas trasportándolo á las regatas
de lrun y Fuenterrabía en grandes cantidades, sin que se haya conseguido su
repoblación. Hay pueblos como Eibar, en donde la loina es muy solicitada, en
concepto de pescado exquisito, y en cambio en Ormaiztegui nadie la quiere, y si
alguna vez cae en la red, á la vez que otro pescado, se le abandona en la
orilla del río ó se le vuelve á echar al agua. Depende, sin duda, de la calidad
del lecho del río, y es mejor allí donde el fondo es más limpio. El cangrejo
sólo se pesca en verano y su carne es muy estimable, aunque el tamaño de los que
habitan en los ríos de Guipúzcoa, es bastante menor que el de los que se pescan
en el Zadorra y otras partes. La anguila se come todo el año y es pescado
apetecido; en cambio, el barbo es aceptable en invierno, pero poco apetecible en
verano. La trucha es considerada por muchos, como el pescado más fino y
sabroso de agua dulce. El coto y la bermejuela son de muy reducido tamaño, y más
estimación tienen cuanto más pequeños sean.
Las artes de pesca que se emplean
en los ríos de Guipúzcoa, son diversas. Para pescar el coto, se acude á los arroyos, y mientras uno de los
pescadores remueve las piedras con la azada, el otro le sigue con una red manual
de dos palos, llamada en algunos puntos remanga, para que penetren en ella.
También se le pesca, levantando cuidadosamente la piedra bajo la cual se cobija,
é hincándole un tenedor.
Para la pesca de las truchas en los arroyos, se emplea á veces el primer
medio indicado, y otras se revisan las piedras una á una, introduciendo ambas
manos con sigilo debajo de ellas, y prendiéndola cuando tropiezan con la
víctima. Ésta, aunque la toquen con la mano, no se da cuenta del peligro, y
permanece inmóvil, si se tiene maña bastante de no asustarla con un toque
brusco. En aguas crecidas, se la pesca á caña con mosca ó á tiro, aprovechando,
en este caso, su aparición en la superficie.
La anguila, ordinariamente, se pesca en nasas, que en el país llaman
butrinos, ó en cuerdas provistas de varios anzuelos, que se echan. al río al
oscurecer, sujetas con dos piedras en los extremos, y se sacan al amanecer. En
algunos -sitios se pesca también: con el procedimiento de la draga, que
consiste en meter por las cuevas donde se sospecha que puede haber anguila, en
la punta de un mimbre, un anzuelo con lombriz, sujeto con un cordel, para sacarla á tirones si lo traga. El barbo se pesca también
con cuerdas y butrinos, como la anguila, y también á caña y con esparabel. El
cangrejo se pesca con reteles, colocando en ellos como cebo, carne vieja ó bacalao. La loina y bermejuela, se pescan con remangas.
Tablas y fotografías |
Cuadros sinópticos de la cuenca
hidrográfica del río Bidasoa y Oyarzun
|
Fotografía: Cascada del Monte
Mea-zuri, en Irún
|
Cuadros sinópticos de la cuenca
hidrográfica del río Oyarzun y Urumea
|
Fotografías: Electra Irún-Endara
Fábrica de harinas de la Viuda de Londariz (Renteria)
|
Cuadros sinópticos de la cuenca
hidrográfica del río Oria
|
Fotografías: Confluencia de la
regata Penalegui con el río Oyarzun
Fábrica
de papel "La Paperola" y "La Tolosana"
|
Cuadros sinópticos de la cuenca
hidrográfica del río Oria
|
Fotografía: Gran fábrica de la
Sociedad Española de Construcciones Metálicas, en Beasain.
|
Cuadros sinópticos de la cuenca
hidrográfica del río Oria
|
Fotografías: Fábrica de papel
"Echezarreta", en Irura
Confluencia de la regata Alquiza con el río Oria, en Anoeta.
|
Cuadros sinópticos de la cuenca
hidrográfica del río Urola
|
Fotografía: Fábrica de cerámica y
herramientas de Pedro Segura, en Legazpia
Fábrica de cemento natural de Uriarte, Zubimendi y Cia., en Bedua (Zumaya).
|
Molinos y establecimientos
fabriles que mueven el río Urola y sus afluentes.
|
Cuadro sinóptico de la cuenca
hidrográfica del río Deva
Fotografía: Fábrica de harinas de Arrese y Mendía, en Vergara.
|
Molinos y establecimientos
fabriles que mueven el río Deva, sus afluentes y sub-afluentes
|
Fotografía: El río Aranzazu en
Zubillaga
|
Cuadro sinóptico de la cuenca
hidrográfica del río Deva
|
Algodonera de San Antonio, fábrica
de géneros de algodón, en Vergara
|
Resúmen de la situación de los aprovechamientos y
su número para usos industriales en 1º de enero de 1909.
|
NOTAS
(21) Corografía de Guipúzcoa.
(22) Compendio historial de Guipúzcoa.
(23) Cosas memorables de Guipúzcoa.
(24) Este río de Goizueta, toma el nombre de Urumea cuando se une con el
Añarbe, en la ferrería de Arrambide.
(25) como se verá a continuación, una de las regatas baja á Mutiloa,
así como la que de Eizaga baja á Ormaiztegui, llevan también el mismo nombré de
Oria.
(26) «Descripción de un nuevo trozo del camino real de Francia para Madrid,
que se intenta construir por la cordillera de San Adrián, en consecuencia de las
Reales Ordenes de 24 de Mayo de 1803 y 7 de Abril de 1804, adoptando en parte la
ruta que antiguamente seguían las reales postas, carruajes y demás caminantes
por las villas de Segura y Cegama en la provincia de Guipúzcoa y por varios
pueblos de la de Álava. Disertación sobre la dirección de este trozo y puntos
que deben preferirse y proyecto de comunicación de los dos mares Océano y
Mediterráneo por las inmediaciones del mismo camino».
Según dice Vallejo, en la obra que luego citaremos, este opúsculo es del
ingeniero don Carlos Lemaur, hijo del famoso ingeniero del mismo nombre, y para
afirmarlo, entre otras razones, se funda en lo que el mismo Zunzunegui dice al
principio del cap. VI de la siguiente manera: cAsí coWo el inmortal Cristóbal
Colón... se llenó de gloria con el descubrimiento del gran continente de las
Indias Occidentales, del mismo modo el hábil é infatigable ingeniero Lemaur...
recorriendo la cordillera de San Adrián en solicitud de una falda por
donde más cómoda y ventajosamente pudiese dirigir nuestro proyectado camino,
contrajo un gran mérito en favor de la nación con el descubrimiento ó hallazgo
del punto de vertientes al mar Océano y al Mediterráneo. en el origen del arroyo
de Otsaurte, ignorado hasta esta época, como único que presenta la naturaleza
para que pueda construirse un canal de comunicación que comunique á ambos mares.
(27) Tratado sobre el movimiento y
aplicaciones de las aguas
(Madrid, 1833, tomo 3º). Dice en la pagina 729: «Esta unión del Océano con el
Mediterráneo, por mi sistéina de canalización de los ríos y construcción de obras
acuáticas, se presenta en el día con tal carácter de facilidad y sencillez, que
si no hubiera sido por el incidente indicado, acaso ya estuvieran vencidas las
mayores dificultades y hubieran podido pasar los barcos desde Orio por el punto
de Otsaurte y estar ya en las vertientes del Mediterráneo.
(28) El señor Adan de Yarza, en su notable conferencia sobre El país
vasca en las edadesgeológicas, leída en la Fiesta de la tradición del
pueblo vasco, que se celebró en San Sebastián en 1904, é impresa en la misma
. ciudad en 1905 en el establecimiento tipográfico de la Diputación, afirma que
el río Ibaiederra ofrece un caso de río decapitado, pues antiguamente debió
tener su origen en las vertientes de Aitzgorri y recoger las aguas ;. de la
parte de Eizaga y de Ormaiztegui, pero más tarde éstas cambiaron de dirección á
causa de la poca resistencia de los estratos y afluyeron al Oria, siguiendo una
dirección de E. á O. El Oria resulta, por lo mismo, un río conquistador, ya que
ha capturado parte de la cuenca superior del Urola, ó de su afluente más
caudaloso, que para el caso viene á ser lo mismo.
(29) Actualmente basta la presa de Mancisidor.
(30) Respecto á la influencia que los ríos han ejercido en la determinación de
los lugares en que han ido constituyéndose en Guipúzcoa centros de población, puede
consultarse el J;omo I del Ensayo histórico de nuestro querido amigo D.
Carmelo de Echegaray, acerca de las Provincias Vascongadas á fines de la Edad
Media (San Sebastián 1895).Es muy de consignar también otra particularidad
que no hemos visto anotada en parte alguna, y es que la dirección de las aguas
ofrece un curioso paralelismo con la variedad dialectal ó sub-dialectal del
vascuence que se habla en cada lugar. Por ejemplo, en las casas situadas á uno y
á otro lado de la divisoria de las vertientes del Urola y del Oria, aunque se
hallan poco distantes entre sí, aquellas que vierten sus aguas en el Urola oyen
en su recinto la variedad del idioma vascongado que se habla en los pueblos que
baña aquel río, mientras que en las casas englobadas dentro de la cuenca del Oria y
de sus afluentes, suena el vascuence de la misma manera que en los pueblos que
atraviesa este último río. Otro tanto sucede en los barrios y en las casas que
se h8llan entre las cuencas del Urola y del Deva, en donde quizás es más
apreciable esta singularidad.
(31) En jurisdicción de Navarra, 1.500 metros más arriba del puente de Endarlaza, tenía la villa de Vera una lonja ó rentería en el lugar de Montoya,
donde se hacía la carga y descarga de mercancías que por el Bidasoa se
conducían á Fuenterrabía ó viceversa. Al frente de la lonja solfa haber un
gobernador con un guarda que cuidaba de los géneros que en ella se depositaban.
Se regia por aranceles especiales y tenia tres plazas ó cayas, construidas por
la villa citada, así como un camino de calzada que conducía al puerto. Llegó á
tener mucha importancia, especialmente para las ferrerías situadas en esta parte
de Navarra, que recibían por dicho puerto los minerales de Guipúzcoa y de
Vizcaya y embarcaban sus productos para reexpedirlos por Fuenterrabía. Sin duda
alguna, la apertura del paso de Erregue bidea á que hemos hecho
referencia al hablar del Bidasoa, se hizo para que las gabarras pudieran llegar
sin obstáculos hasta el puerto citado, del cual quedan vestigios todavía.
(32) Disposición provincial de carácter prohibitivo acerca d-e la materia que
nos ocupa, no conocemos más que la ordenanza del año 1484, que ya hemos citado
al hablar de la pesca del salmón en el Bidasoa, que vedaba se cerrasen con las
nasas pesqueras más que las dos terceras partes de la anchura de las rías, con
el objeto de que quedara paso para el pescado y para la navegación y otras
posteriores que se circunscriben á lo mismo. Las Juntas de Mondragón de 1512,
dispusieron otra ordenanza, como adición de la anterior, ordenanza que fué
confirmada por la reina Dª Juana, y en virtud de la cual, cada vez que se
hubiere de poner una nasa, ó bien reparar la colocada antes, debía asistir un
comisionado de la Provincia, acompañado del Alcalde de la Hermandad y peritos,
para fijar las señales que demarcasen la parte libre del río para el uso del
público. Las Juntas de Zumaya y de Segura del año 1640 y las de Vergara de 1641, abundaron en
las mismas ideas y nombraron comisionado que inspeccionase las
nasas existentes é hiciese cumplir las disposiciones que regían. Si se tomaban
tales precauciones para que no se cerraran las rías por medio de nasas, hasta
el punto de que había que solicitar la intervención de la Provincia para señalar
los límites de la par!:e que había de ser ocupada con estos artefactos de
pesca, dicho se está que tampoco podrían construirse presas, puentes y otras obras
similares que cerrasen la ría en toda su anchura, lo cual
encontramos altamente plausible, pues no hay razón para, que se obstruyan las
rías con ningún género de obra, cerrando el paso á las aguas de mar en perjuicio de
los habitantes de la parte alta, que se ven privados de los
beneficios de que siempre disfrutaron de hallarse en comunicación directa con el
Cantábrico, ora para el paso del pescado, ora para el uso de las embarcaciones y
el; tráfico que supone el empleo de éstas.
(33) Generalmente son de tamaño pequeño las
piezas que se cogen en los ríos
de esta Provincia. Las anguilas de dos kilos, y los barbos y truchas que pesan
la mitad, se consideran piezas muy crecidas. Han solido pescarse, sin embargo,
algunas de tamaño extraordinario, y, entre ellas, podemos citar un barbo que se
cogió desde el puente de Navarra de Tolosa, hacia el año 1864, de dos kilos y
medio de peso, una anguila por el mismo año, cerca de Anoeta, que pesó tres
kilos, y una trucha bajo la presa del balneario de Cestona, de tres kilos y
medio, el año 1892. No es esta la única trucha extraordinaria que se ha cogido
entre Azpeitia y Cestona, pues se han pescado varias cuyo peso se acerca al que
hemos citado.
NOTA DEL
EDITOR
(*)
Véase la nota
294 rectificando un error.
|